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domingo, 26 de mayo de 2013

HERMANO MAYOR





 James Dean, en Rebelde sin causa.






MIRAS LAS NUEVAS MARCAS EN EL CAMINO,
LUEGO TRATAS DE SALIR DEL ABISMO





Cinco años bien fuera de las calles y la noche,
de sus trillados pozos de alcohol,
de la furia sin causa y el sufrimiento familiar,
son un buen motivo este viernes
para encender el televisor y encontrarte
―más allá de la caza de brujas
de la prensa rosa y el Big Brother—,
con el programa de Pedro García Aguado,
en su santa cruzada de ayudar a jóvenes rebeldes,
y confirmar que tú también tienes algo
que decir, que escribir, que hacer.

Hacer una poesía que se entienda
acerca de un tema que no se entiende,
como es la adicción a las drogas.
Escribir, por ejemplo, que es preferible
que un joven tome conciencia,  
aunque sea una conciencia superficial,

y que con el dinero que gane honradamente
se compre unos neumáticos Pirelli para el coche,
una Tablet, un cuaderno Moleskine
en el que afilar sus rimas, una tabla de patinaje
Santacruz, una Fender Stratocaster,

cualquier cosa que marque un nuevo valor
para perder el miedo al blanco de empezar de nuevo,

antes que ver su persona caer
en el desencaminado vacío de un abismo
que le puede costar la cárcel, la vida, las correas
con las que te atan, durante horas,
por un brote psicótico en un centro de salud mental.

Y que nadie, chaval, te hable de drogas.
¿No veis que ya no están de moda?

© Abel Santos
de TODO DESCANSA EN LA SUPERFICIE
Ediciones Vitruvio, 2013







Pedro García Aguado.
Probablemente el hombre con los cojones
más grandes de España.

lunes, 10 de diciembre de 2012

LITROS DE ALCOHOL CORREN POR MIS VENAS, JODER



El alcohol atrofia el cerebro


FLASH-BACK


La última vez que consumí cocaína

perder todo lo que había logrado
era como ver incontables granos de arroz caer al suelo
en una de esas parábolas taoístas
y que yo tenía que recoger echando mano
de una rápida esperanza.

Un trabajo demasiado sucio como para pasarlo tú solo.

Así que decidí hablar con los míos
(con el orgullo de no haber bebido
en las insufribles fiestas de verano) y presentarme
en el centro de adicción a sustancias:

-Necesito hora con mi psicólogo,
lo antes posible. -Le dije a la auxiliar de recepción.

-A ver... Será para el 18 de enero.

-¿El 18 de enero? Si estamos a 3 de diciembre...

-Sí. Pero con la Navidad se pasa rápido.

(Yo quería decirle
que cada vez hacen mejor la cerveza sin alcohol
y que aunque tu organismo esté limpio
tu mente sigue actuando
como si bebieras verdadera cerveza.)

Y tenía razón, y buena voluntad;
ella, no yo,
porque se pasa rápido

del límite.

Abel Santos, del libro TODO DESCANSA EN LA SUPERFICIE (próximamente)





Yo (Abel Santos) disfrutando de mi todavía durarera Época Azul,
es decir, bebiendo cerveza sin alcohol





Diario de un borracho, Enrique Bunbury