martes, 5 de julio de 2016

HERIDO DE VIDA






HERIDO DE VIDA


DICEN los sabios
que, antes de nacer, el arcángel Gabriel
pone su dedo índice
sobre nuestra boca
para que olvidemos toda la sabiduría
que traemos con nosotros desde el cielo.

Así es cómo las luces entran
y se dan la mano.

No pueden más que parecerme harto estúpidos
aquellos que piensan
que por ser uno poeta o escritor
nacimos enseñados.

Nada más lejos de la realidad.

Yo no nací escribiendo, sino llorando.
Y con mi primer llanto
ya andaba buscando el conocimiento.

Abel Santos,
de LAS LÁGRIMAS DE CHET BAKER CAEN A PISCINAS DORADAS,
prólogo de Diego Vasallo. 

Próximamente en Chamán Ediciones
(octubre 2016).








domingo, 29 de mayo de 2016

BORN TO BE JAZZ

Caminante no hay camino:
se hace camino con jazz.

LA SOLEDAD DE HANK MOODY

De mí nunca nadie lo esperaría:
que iba a terminar por darme pena
todo el sentimentalismo, amada mía,
que me pesa como una cadena.
Hay dentro de mí una orgía
de seducción efímera, una fiesta
que no deja pensar a la melancolía,
que se abraza a la realidad obscena,
que vuelve a casa llamando a María,
se acuesta con Marta, olvida a Eva,
que no escribe ni una sola poesía
para una, porque ella es una docena
de cuerpos —sin contar cada fantasía
cuando la realidad te folla y te golpea—.
Y sería una completa hipocresía,
sería para mi soledad una condena,
escribir que por siempre te amaría,
si mi corazón ya salió

de escena.

de JASS, (Ediciones Tuertas, 2016).
Prólogo de José Luis Morante.
Pídelo en tu librería o en la web de Ediciones tuertas:
Acceso a compra de JASS













martes, 19 de abril de 2016

EL ESCRITOR ES UN FINGIDOR







EL ESCRITOR ES UN FINGIDOR

SI pudiera simplemente escribir
en lugar de ser poeta, tener lo que se dice futuro
—una de esas casas de novelista
con grandes cristaleras que dan a la playa—,
donde teclear y vivir tranquilo
un final abierto para la historia de nuestro corazón roto.

Porque el escritor sólo es escritor cuando escribe,
por mucho que diga, que poetice,
que siempre está pensando en literario.

En cambio, ser poeta, a veces cansa, y duele:

Soy vertical, pero preferiría ser horizontal.
Yo nací para robar rosas de las avenidas de la muerte.
La articulación más insignificante de mi mano
avergüenza a todas las máquinas.
Es necesario estar siempre ebrio…
Para no sentir la horrible carga del tiempo.

Así lo sentían la suicida Sylvia Plath,
y el incorregible Bukowski,
y el capitán Whitman, y el insensible Baudelaire.

Sé que la poesía, con los años, se deja de escribir.

Sin embargo, si pudiera escribir sin más 
en lugar de ser poema.
Porque el corazón del poeta no para de sentir,
siente la gloria y su miseria, la poesía y sus sueños,
incluso cuando duerme.

Poetas santos o malditos, de la lógica o la experiencia,
sociales o místicos, qué más da.

Somos perdedores, pero tenemos esperanza.
Somos un fracaso, pero tenemos la verdad.
Somos ordinarios, pero tenemos la poesía.
Somos fingidores, sí, pero no tenemos cuento.

Todos luchamos para que no seas castigado
sin la luz del pasillo
esta noche cerrada, monstruosa


Abel Santos,
de TODOS SOMOS POESÍA,
antología poética a favor de la asociación Tots Som Santboians,
Editorial CírculoRojo, 2016.
 

Algo que sirva como luz,
Supersubmarina
 


jueves, 10 de marzo de 2016

JASS, NUEVO LIBRO DE ABEL SANTOS




JASS O JAS:


Perfume de jazmín que llevaban las prostitutas
en el barrio Storyville de Nueva Orleáns a principios del siglo XX.
La palabra proviene del Fanti (Africano Occidental)
con connotaciones sexuales o relativas al amor.
El término, con el tiempo, pasó a escribirse luego como Jazz.




Erotismo, humo, crépusculos y decadencia que clama al cielo una segunda oportunidad; mujeres fatales, boxeadores fracasados, drogas que te hacen perder el sentido de la vida si no sabes leer entre líneas, el canalla que ves siempre ante el espejo y que te debe dudas sin vicio, gramos de verdad... Todo a ritmo de jazz y blues.

Muy pronto estará a la venta mi nuevo poemario, un compendio de 38 poemas que tiene como temática exclusiva el jazz y el blues. Un día, hace unos 5 años, me puse convulsivamente a escuchar jazz a todas horas. SI bien es una música que me ha acompañado a lo largo de la vida (de hecho la primera vez que escuché jazz fue al mismo tiempo que descubrí el tecleo a máquina de el vecino de arriba, cuando era un niño de apenas 6 o 7 años) fue a finales de 2011 cuando empecé a meter jazz en mis poemas. Y un buen día de finales de 2015, tras leer la antología Fruta Extraña sobre el jazz en la poesía castellana, revisando mis libros publicados y mis papeles, me di cuenta de que contaba con nada menos que 38 poemas en los que sin darme cuenta mencionaba títulos de composiciones de jazz, o bien aparecían músicos de este estilo entre mis versos. Ahora los reúno, junto con un buen puñado de inéditos que nunca publiqué, en este poemario con prólogo del catedrático, escritor, poeta y crítico literario, José Luis Morante, que por el cariño e ilusión que ha volcado en este proyecto es ya como un amigo.
Os dejo un fragmento del prólogo



José Luis Morante


La naturalidad es la textura que mejor explica que el arte es vida y la escritura es el trazo leve de un pulso autobiográfico, un misterio velado que habita en las justas dimensiones del poema. Por eso, la idea se pone de pie con un lenguaje rico en sugerencias y sencillo, consecuente con las cadencias próximas de una pieza de jazz.
Abel Santos sabe matizar tonos diversos, desde el patetismo de la desolación en el que la soledad atormenta y emite su queja hasta el lamento elegíaco que despide la penumbra triste de un bar de copas, cuando el cliente llega a deshora y el camarero aleja su cansancio soñando con la huida a cualquier litoral deshabitado. La actitud reflexiva de estos poemas nace en ese instante en el que sueño y realidad se confunden y el yo se siente único habitante de un espacio en ruinas; horas en las que el reloj de la melancolía marca el paso a una actitud vital que acumula fracturas y cicatrices.

En la voz de Jass abundan los nombres propios de músicos inolvidables, pero no voy a enumerarlos; ellos se sienten cómodos en el anonimato de los poemas y los rostros del jazz solo necesitan una espiral de humo, el contraluz dorado del saxo dormido en un rincón y ese paisaje calmo de la madrugada, cuando la soledad nos convierte en desdoblados interlocutores.
La poesía de Abel Santos sale a la calle con una gabardina de entretiempo para que se cobije la esperanza y una maleta llena de poesía, un sencillo equipaje para compartir con los ruidos del tiempo algo de blues y el paisaje soleado de una pieza de jazz.




Poema Blue and brokenhearted
Voz: Jesús Vera
Autor: Abel Santos
Música: Will Bill Davison


¡¡Nos vemos pronto en los bares, entre el humo y el jazz!!
Salud.






jueves, 3 de marzo de 2016

SÓLO AIRE ENTRE LOS DOS




SÓLO AIRE ENTRE LOS DOS


Sus piernas, tus deseos, las promesas…

Ya veréis qué rápido pasa el tren
y se acerca la fría memoria,
a soplarte al oído,
que hace ya tiempo
que ella te olvida.

Sus piernas, tus deseos, las promesas…

Lo que tenga que ser, será.
Y lo que no, también.

Todos hemos aprendido
a vivir
con lo que no es.

Abel Santos.
poema incluido en la antología TODOS SOMOS POESÍA,
a favor de la asociación Tots som santboians.

Marzo 2016. Ediciones Círculorojo. .










jueves, 28 de enero de 2016

CRUCE DE CAMINOS



Se cumple un año de la publicación, en el sello madrileño Eirene Editorial, de mi antología poética 1998-2014, Demasiado joven para el blues, con prólogo de mi admirado poeta Javier Cánaves, que se ofreció con mucho cariño e ilusión a bien escribirme unas palabras. Gracias Javier, de todo corazón.
Y gracias a María Consuelo Altable, entrañable editora, y al poeta y director de la colección de poesía Manuel López Azorín por escuchar mi canción hecha verso.
Os dejo con algunos poemas.
¡¡Gracias a todos, nos vemos en el cruce de caminos!!

ENTRE LÍNEAS
El silbido del viento, el goteo del agua,
y el cuarto amarillento en el que la muerte avanza.

Michel Houellebecq

 
Entre líneas
dedicas mucho tiempo a tomar cocaína o a buscarla
entre líneas
olvidas ser un poeta limpio allá donde llegases
entre líneas
empiezas a tener deudas para poder pagarla
entre líneas
también se va haciendo polvo el corazón de tu madre
entre líneas
cumpliste 30 sin probar bocado del pastel de tus
[deseos
entre líneas
te ataron las correas en el amanecer más abstracto
entre líneas
se hizo tarde para perderle el respeto al infierno
entre líneas
estrechaste el perdón de los tuyos hasta casi
[asfixiarlo
entre líneas
dejaste copa a copa de ser un agraciado perdedor
entre líneas
níveas muchachas se entregan y tú eyaculas solo en la oscuridad
entre líneas
intentas saciarte con otro mal trago de mal sabor
entre líneas
es con el del espejo con quien te tienes que alinear
entre líneas
bufarás como un toro enajenado para no tener bajones
entre líneas
tu camello sonríe entre una cascada de billetes de 50
entre líneas
decides no tomar solo si te sangra la nariz a borbotones
entre líneas
tu voluntad se amarga por mucho que endulces la absenta
entre líneas
tu pasado desequilibra al corazón en la balanza
entre líneas
piensa
porque está sucediendo lo más serio: vivir
piensa
será como perder la esperanza
porque esta ya habrá encontrado
un ejemplo de peso a seguir.

DEFENSA PERSONAL

Noche de domingo. En casa.
Una pareja se pelea en plena calle
y los gritos llegan, como un gancho de izquierda
en el mentón dormido,
a nuestra habitación en una sexta planta.
Pienso en aquella frase de Carver
que habla del material útil para un poema:
Coge todo eso, utilízalo.
Inclinados en el balcón
vertiginoso de los hechos, no se me olvidan
los malos tragos que pasé
y que hice pasar a algunas
a la salida de un bar. Ahora entiendo
un viejo proverbio, te digo,
ojeado cuando era adolescente
en una revista de formas de autodefensa:
«Ata a dos pájaros juntos,
creerás que tienen cuatro alas,
pero no podrán volar».
Y es un buen método,
tú y yo estamos de acuerdo, abrazados
de regreso a nuestro nido,
para que los dos guardemos distancias,

contra lo que se llama amor.

LA TENTACIÓN

Te bajé la falda y vi entero París.
Andrés Suárez

Te bajé la falda y vi entero París,
como dice la canción,

y encontré a La Maga en un autobús desangelado,
y me olvidé de llevarle flores a Jim Morrison,
y se hicieron carne los nocturnos de Chopin,
y profundicé en la poesía de Pedro Salinas
que vivió toda su vida de casado
amando en secreto a otra mujer,
y me reí de Picasso y de todas sus amantes,
y Mimi ya no me parecía esa mezcla de inocencia y madurez sexual
en Lunas de Hiel, de Roman Polanski,
y sentí por ti un amor más grande que el que Scott Fitzgerald
tenía para ese aire jazzeado de su preciosa Zelda,
y ya no quise ser Bartleby o Rimbaud,
y cancelé con estos versos
todos mis viajes al desierto de la literatura,
porque comprendí a Hemingway cuando lanzó la pregunta
de si había amado tanto a una mujer
como para ver a la muerte frente a mí
mientras le hago el amor.

Te bajé la falda y vi entero París,
el París que no acaba nunca, lo recuerdo muy bien,

y bajar tus medias y besar tus muslos
era lo mismo que el aroma tratado con la calefacción
que ahora sale del interior de las perfumerías y creperías
en mis fríos y muertos paseos invernales.

Y aquí me quedo, un instante,
antes de seguir mi camino, a tantas vidas ya
de entrar en tu vida. Pero no deseando nada más,
nada más que no sea dejar abierto

este poema.



BÉSAME MUCHO
A la vida
no le importa si te escondes
al lado de definiciones tipo:

O blanco. O negro.

Todos nos veremos las caras
en esta mesa redonda y gris.

Ya lo dice esa otra canción:
La vida te lleva
por caminos raros…

Mientras tanto, ella te besa
con sus llamativos labios.


de Demasiado joven para el blues,
Eirene Editorial, 2014.
A la venta en librerías.


martes, 5 de enero de 2016

ALTA LITERATURA


RECONOCIMIENTOS

CUANDO uno era
más joven y más tonto, esperaba
ese golpe de belleza que te inspira
el poema perfecto.

La tenía, la tenía...
Mas era de locos.

Ay, molinos con ínfulas de gigante.
Ya no quiero ser el héroe
de un imposible.
Quisiera liberarme de esa quimera,
como el oro desprecia la avaricia.

Toda la poesía
suena complicada,
pero no lo es.

Y ahora, que la noche y el arte
me encuentran solo y más viejo,
todo es esperar, oír,
la alta literatura de tus pasos
tras la puerta de casa.


©Abel Santos
de la antología de varios autores Todos somos poesía,
 próximamente en Ediciones Círculorojo.