jueves, 7 de diciembre de 2017

EL OTRO HOMBRE


EL OTRO HOMBRE

Por muchas veces que yo vuelva

-y siempre volvía y lo intentaba
creyendo ser
el mismo hombre-,


ya nunca serás
aquella
que mis recuerdos aman,

la que abrió mi corazón,

un nuevo día
en la ciudad de los errores,

y la puerta
de la que creí
mi casa.


martes, 5 de diciembre de 2017

ALAS EN LAS CICATRICES



Alas en las cicatrices


Dejar la casa a oscuras y dar un portazo
no consigue cerrar la discusión.

Y hablas solo por la calle.

Que si el perro que soñábamos tener
nos está quitando el sueño…

Que si apenas pasamos tiempo juntos…

Que si no hay dinero…

Te reflejan
los escaparates a media luz, los libros
de la tienda de segunda mano
donde te paras, a tomar aliento,
y susurras aquellos versos
donde Juan Ramón Jiménez grita:

―¿Qué hago aquí respirando
si ya se ha marchado mi vida?

No será la primera vez, lector,
que escuchas a alguien hablar solo.
A ti también te cogió de la mano Dios
entre las dos orillas de la soledad.

Y entonces recibo su mensaje
y yo también me digo: ―¿Dónde estás?

No importa que todo ha cambiado,
que ya no exista lo que me hacía feliz,
si lo verdaderamente extraño
es cuando las cosas no cambian;

y mis alas nunca olvidan cómo cicatrizar.

Y con alas en las cicatrices
voy hacia el encuentro de esa locura
que nunca falla, que siempre deja
mejor sabor de boca que la razón,

que la razón por la que peleamos,
mi amor.

©Abel Santos
Todos los derechos reservados






jueves, 16 de noviembre de 2017

NOCTURNO







NOCTURNO

EN veinte minutos
la luz de la tarde se habrá ido
a otro meridiano del mundo,
fuera del alcance de mi vida,
amanecerá en otro cristal su cuerpo etéreo,
su grácil sonrisa.
                          Aquí no hay nada,
en esta habitación,
aquí incluso el silencio calla,
como en el principio de los tiempos.

Todo está quieto en mí,
plegado en un minúsculo punto
luminoso con su recuerdo;
en una semilla contenida de superación.

Pero, ¿cómo voy a creer en la mañana,
si te has llevado el alba a otra boca?

«Vete, ya no te amaré más»,
susurro esta noche de insomnio
en un grito primigenio de expansión.

Y como en el origen del Universo
de repente tiemblo,
y empiezo a hacer algo,
y por primera vez una explosión
hace algo bueno, crea
una constelación de posibles parejas.

El nuevo día siempre empieza
con la madrugada.





Inédito
Abel Santos
Derechos reservados en CEDRO

Grité una noche,
versionada por Manolo Tena.


sábado, 21 de octubre de 2017

LA ACTITUD CORRECTA



LA ACTITUD CORRECTA


DEJARSE la piel y la sangre
en cada poema que escribes:

lo más fácil de todo este maldito juego.

Sin embargo,
ya verás cómo te acusan
de llevar tú el arma
que ellos empuñan…

Lo difícil es que nadie te siga,

ni bufones
ni odios
ni traidores
ni envidias,

porque eres
peligrosamente libre.





©Abel Santos
Todos los derechos reservados en CEDRO


Uno de los primeros singles del nuevo trabajo de
Enrique Bunbury, Expectativas


jueves, 24 de agosto de 2017

TENGO QUE ABRIRME PASO EN UN PERFUME

La tumba de los luchadores,
de René Magritte


Tengo que abrirme paso en un perfume


Este verano promete ser igual
que el verano pasado.

¿Lo recuerdas? Los dos creíamos
que iba a quedarse entre nosotros dormido
y, en cambio, despertó nuestros sentimientos.
Y ha vuelto a hacerlo.
Aunque este mes de julio huele
perfectamente distinto.

Ahora nos habla como a un solo ser.

Nos dice:
Tienes que abrirte paso en un perfume.
Pero, no corras, que los segundos
no van a desaparecer
.

Luego parece que se duerme.
Sin embargo, sigue haciendo cosas tan interesantes
como las que hacen los durmientes:
por ejemplo, cantar, sonreír, abrazarnos
durante el sueño del tiempo.

Este verano ya no se esfuerza
en ser como el verano pasado.
Eso es imposible. ¿Recuerdas porqué?

Porque hay hechos
de los que ni al todopoderoso tiempo
le está permitido hablar
sobre los misterios de la existencia;
de repetirlos dos veces
ya ni hablemos.

Por tanto, hay que olvidar el pasado
y estrenar juntos otro perfume.

La belleza, como el presente,
siempre tiene la razón;
y si no se le da razón o belleza.


©Abel Santos
Todos los derechos reservados en CEDRO



I won´t back dowm (no retrocederé),
de Johnny Cash

martes, 4 de julio de 2017

LA EMOCIÓN NO SE HA IDO





LA EMOCIÓN NO SE HA IDO
(The thrill is’nt gone)

Las lágrimas de Chet Baker caen a piscinas doradas, este libro de poemas de Abel Santos me ha llegado al alma desde el título, porque tengo a Chet Baker como músico de cabecera, no en vano el móvil me despierta cada mañana con una canción suya. The Thrill is gone. Tete Montoliu decía que para tocar una balada había que saberse la letra, pero no es lo mismo tocar que escuchar, porque para oír baladas de desamor no hace falta saberte la letra, porque son más de sentir que de entender.
A no pocos nos gustan canciones tristes en idiomas que no entendemos porque la voz y la música nos da pie a imaginar cualquier argumento. Como la lluvia que cuando cae tararea el mismo estribillo que esconde sin pretenderlo multitud de poemas y canciones nunca escritas, o como recuerda Abel Santos visita el lugar de la memoria donde viven las viejas canciones

Igual que el solitario
regresa siempre a las viejas canciones
cuantas veces he oído
esta lluvia
que empieza a caer


Cuando ves la letra traducida, por hermosa que sea, te produce desencanto porque tú te la imaginabas más triste, más lánguida, con más esperanza o con más desesperación. Bien, el traductor me dijo que The thrill is gone   es La emoción se ha ido.
The thrill is gone: Si eligiera esta canción de nuestro querido Chet Baker, querido para Abel, querido para Diego Vasallo –no en vano Las lágrimas de Chet Baker… son palabras prestadas de una canción suya que también pertenecerán ya para siempre a Abel Santos-, por sus lánguidas canciones y su nada lánguida vida donde le rompieron los dientes de una paliza por no pagar la heroína que debía y tuvo que volver a aprender a embocar la trompeta en su bello rostro que envejeció destentado hasta despeñarse  por el balcón de un hotel barato, no se sabe si porque se cayó, se tiró o le tiraron. Si eligiera esta canción para presentar este bello, tierno y dolorido libro de Abel Santos la pondría sin saber la letra, porque suena a Abel Santos, porque suena a las lágrimas que caen a piscinas doradas.


Si tradujese la letra = a La emoción se ha ido debería ponerle un no porque traicionaría el espíritu de los poemas que presentamos. Sería The thrill is’nt gone = a La emoción no se ha ido porque la emoción está aquí. La emoción destila como un arroyo en las páginas tras la portada de esta trompeta dorada, que más que una trompeta es una corona de espinas para el alma que sale por la boca, por los dedos, por aliento, por las palabras escritas que suenan a hondo suspiro cada vez que las lees.



Yo no nací escribiendo, sino llorando
y con mi primer llanto
ya andaba buscando el conocimiento.

Quizás por eso las lágrimas son las dos primeras palabras del título, Las lágrimas son la primera parte con sesenta y ocho poemas y La luz dorada  con solo uno, las lágrimas ganan a la luz por goleada de sesenta y ocho a uno o quizás solo son sesenta y ocho canciones de amor y un poema desesperado. Sesenta y ocho y uno, que son sesenta y nueve quizás porque el amor también, o sobretodo, se expresa con las bocas mudas.

Mas cabe decir
Que la literatura es una imagen
En sí misma
Que te habla más allá de la niebla
De uno mismo.

Porque este libro es literatura viva, la vida hecha literatura porque a partir de la experiencia personal en carne viva penetra más allá de la niebla de uno mismo. Nos habla del abismo de la tentación de la muerte vencida cada día, de sentir el dolor de seguir viviendo y sacar del pozo el agua humilde de la esperanza, y alzar el vuelo como un Ave Fénix dolorosamente herida pero superviviente y resucitada

Abel apresa la vida en esos sesenta y nueve poemas, se agarra a ella como se agarra al cuello de un caballo un jinete sin silla ni bridas. Galopa por la poesía como forma de vivir, sobrevivir y apartar de su pensamiento a la dama, la reina de las tentaciones y la reina de los venenos.

Así serpentea
la dama, la reina de los venenos.

-Una más, una más y seré tuya…
 Todo lo que se promete es mentira.
-Y seré tuya, tuya…   
No quieres saber
que la muerte te tutea ya con gratitud.








Y nos habla del dolor de la pérdida, del dolor de ser dejado

En tu ausencia

- y yo
 no lo sabía-,

si todos mis sentidos hablasen

seguro
que gritarían.

Y nos habla del dolor de dejar

Esa forma tan suya de amar: tenerte
dentro de su puño,
y cuando intentas respirar libre
te aprieta
mucho más fuerte.

Y todavía no sabe que ya no la amas,

Que ya no puedes.       

Es un libro de redención, en el fondo de domingo de gloria de resurrección, puesto que sabemos que Abel Santos ha vuelto de entre los muertos con su poesía viva, dolorida, pero en el fondo tierna como una balada triste en la que entra la luz por la ventana.

Que ya no seremos aquella canción entristecida
que en los primeros meses de ruptura,
sonaba en la coctelería casi vacía
 una mala madrugada de nochebuena.
Y dejo las palabras, las sombras, los silencios.
 y me atrevo con un poco más
de la luz que ahora me entregas.

Es una poesía desnuda, con la belleza de la desnudez, con la crudeza de la desnudez, sin sitio para esconderse en el adorno ni en el brillo efímero de la metáfora. La fuerza de la sinceridad, de la emoción y de la palabra a palo seco.  A Abel Santos, como a Blas de Otero, aunque alguna vez haya podido perder la voz en la maleza siempre le queda la palabra, la poesía de su voz personal.

Yo deseo volver al origen de las palabras;
amar la joven revolución de sus piernas infinitas
y soñar a su lado que soy Pablo Neruda.

A nosotros nos ha tocado soñar durante sesenta y nueve poemas que somos Abel Santos para sufrir, gozar, caer, levantarnos y en el fondo vencer.  Y en todo momento disfrutar como lectores de una emoción que no cesa. The thrill is’nt gone.
  

 José Luis Atienza   



viernes, 19 de mayo de 2017

ENTREVISTA CAPOTIANA A ABEL SANTOS

El periodista y escritor
Truman Capote, en 1959

En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Abel Santos.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría?
El sitio donde se ama, que es la única salida de este laberinto.

¿Prefiere los animales a la gente?
Sí. Los perros me saludan por la calle; no puedo decir lo mismo de mis vecinos.

¿Es usted cruel?
Conmigo mismo sí, he cometido algunos errores insalvables y por ello soy autoexigente. Pero con los demás no soy para nada cruel, soy incluso condescendiente, aunque no apruebe su comportamiento.

¿Tiene muchos amigos?
Tengo unos cuantos y de los de verdad. Pero busco estar a solas, la mayor parte del tiempo.

¿Qué cualidades busca en sus amigos?
Creatividad. Sentido del humor. Respeto. Sensibilidad.

¿Suelen decepcionarle sus amigos?
Quienes me decepcionaron no eran amigos, tampoco enemigos. Sólo gente mediocre que se autocompadecían de los retos que medían su fuerza, talento o moral. 

¿Es usted una persona sincera? 
Soy transparente, no tengo ningún misterio. Mi rostro no puede disimular mis emociones.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre?
El tiempo ya está ocupado por el tiempo. Sólo queda crear (escribir, leer, escuchar música, respirar, besar, amar) una salida para escapar a tiempo del tiempo.

¿Qué le da más miedo?
No envejecer al lado de mi mujer.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice?
La ternura, tan ausente en estos tiempos supuestamente liberales, pero que en realidad siguen escondiendo los sentimientos más profundos y la identidad. 

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho?
Revisor en un tren de largo recorrido.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico?
Soy amaxofóbico, y como no conduzco ningún vehículo, suelo caminar mucho.

¿Sabe cocinar?
No mucho. Sobrevivo.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría?
Johnny Cash.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza?
Tiempo. Es el dios más próximo y demostrable de la humanidad. Aunque hay cosas de las que ni al tiempo le está permitido hablar sobre los misterios de la existencia.

¿Y la más peligrosa?
Religión.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien?
No. Aunque algunos se merecen la conciencia, la muerte que causa el arrepentimiento con los ojos bien abiertos.

¿Cuáles son sus tendencias políticas?
Ninguna. Demócrata, en todo caso. Pero como no soy materialista ni ambiciono el dinero no tengo esa política personal.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser?
Cómico.

¿Cuáles son sus vicios principales?
Después de haber sido adicto a las drogas durante 8 años ahora mismo mis únicos vicios son el tabaco, el café, la música, y la tranquilidad.

¿Y sus virtudes?
Soy un soñador al que se le han concedido importantes sueños a base de perseguirlos.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza?
Pasarían ante mí todas las situaciones en las que elegí no dar un trago de agua.


Toni Montesinos GilbertEntrevista publicada originalmente en el blog
ALMA EN LAS PALABRAS