miércoles, 23 de noviembre de 2011

VIVE O MUERE


La poeta Anne Sexton

AMAXOFOBIA

para Vidal e Irene

Rara vez he soñado que volaba.
En cambio tengo el obsesivo sueño de conducir un coche,
lo que me lleva a recordar que de niño
imaginaba ser un piloto de carreras
un as del factor riesgo o un aventurero
en una caravana desbocada tomando
en el último momento heroicamente las riendas.

Todo ha resultado ser distinto de lo esperado.

Mi factor riesgo es fumarme casi 20 gramos de tabaco de liar
mientras tecleo atropelladamente este poema,
cuando ella me llama para decirme
que podriamos intentar tener un hijo.

Ya no bebo como un antihéroe, me digo. Pero

el miedo todavía se me resiste
y me tira a la cuneta de una patada y con él
los días de mi destino siguen en marcha.

Es arriesgado tomar ahora ese camino, contesto.

Estoy en este semáforo de los sueños,
sólo por unos segundos verde,
al que he llegado, sin darme cuenta, pasando los barrios
de la infancia, la adolescencia,
y contadas áreas de descanso de la madurez.

Todo en mí dejó hace tiempo de ir sobre ruedas.

El móvil, otra vez. Mi hermano más joven
y su mujer, para comunicarme
que ya tienen las imágenes de la ecografía.

Inevitable pensar en Anne Sexton: Yo naci para ser
hijo.
        La comunión con la realidad tiene un éxito de
la hostia. Le he dado a la poesía,
con todas mis fuerzas, lo mejor de mis años.

¿A cambio de qué? Ahora soy un soñador sin sangre y
el peor conductor del mundo.



© Abel Santos, 2010 Del libro inédito TODO DESCANSA EN LA SUPERFICIE

6 comentarios:

  1. La poesía no se escribe a cambio de nada. La mucha o poca dignidad que levantes con tus poemas no te acompañará en la vida. Hay reside la condena y la salvación. En ser tú mismo más allá de ti mismo.
    (Añadiría rítmicamente un "las", a las contadas áreas de descanso/ de la madurez).

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  2. me encanta! gran dilema ese de decidir ser o no padres... yo hace tiempo que lo olvidé... si ni siquiera tengo pareja! aunque bueno siempre podría decidir ser madre soltera... en fin...

    por lo pronto sigue dándole a la poesía... a ver si nos vemos... me gusta la remodelación del blog

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  3. Jm, compañero, tu comentario me suena a pistolón romántico. Hablas de la poesía como quien mide los pasos en un duelo contra otros escritores, como si ésta fuera algo que se puede medir y sopesar, y quien dice poesía dice también vida. Parece que todavía hay poetas como tú que aún no han bajado de los árboles. Lo bueno que me ha dado a mí la poesía me lo guardo para dentro, y lo malo lo dejo fuera, para que no me envenene. Me hace gracia que digas que a la poesía no se le debe pedir nada a cambio, pero tú por lo visto esperas que yo añada una palabra que tampoco le daría un giro más trascendente al escrito.

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  4. No dije que no hubiera que pedirle nada a cambio, dije que no se escribía a cambio de nada. El tono era mucho más halagüeño de lo que lo has interpretado, lo siento mucho, coincido en lo de dejar fuera el veneno.

    Y no esperaba que añadieses nada, sólo que rítmicamente me lo sugirió al leer, insisto en lo de rítmicamente y en el condicional de la frase.
    Te seguiré leyendo en silencio, que estoy más guapo.

    Un saludo, tus poemas me hacen bastante compañía aquí en Alemania, gracias por compartirlos (en serio).

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  5. Vive o muere, vive o muere. Pero no te dejes matar en vida, no dejes que pase un sólo minuto arañando la mediocridad. Oh, qué grande Anne Sexton. Y cómo casan tus versos con su delicada violencia. Te entiendo perfectamente, yo también pienso que nací como la Sexton para ser hija. Cuesta ser lo otro...

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  6. Es un poema que a mí especialmente me gusta muchísimo. Habla de miedos que nos frenan a la hora de seguir viviendo. Pero yo me pregunto, ¿qué hay más hermoso que arriesgarse a algo más (a dar un paso más) en la vida? Después de todo sólo así se evoluciona y se consigue mayor felicidad dentro de uno. No sirve de nada encasillarnos en etiquetas, éstas son fruto de nuestros miedos. Claro está por otra parte que después de todo, la literatura, y en especial la poesía, se alimenta de ello precisamente de miedos, incertidumbres, traumas...todo aquello que llevamos dentro y no acertamos a encontrarle un lugar en el frenético día a día.

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